Qué cambia
Cada evento es un proyecto. Carga sus propios formularios de inscripción, sus registros de asistentes y patrocinadores, su corrida, su tablero de producción, su lista de voluntarios, los documentos de los suplidores y su presupuesto. Abres el evento y ves el evento, incluida la edición del año pasado, que es lo primero que uno quiere de verdad cuando empieza a planificar.
En el sitio, la herramienta es el celular. El encargado de piso abre el día, ve su área y su gente, marca la secuencia de montaje, sube la foto del salón que quedó mal armado y manda un audio en vez de escribir mientras carga una caja. Atty lo registra en el evento correcto y les manda el recordatorio de turno a los voluntarios que todavía no han confirmado.
El cierre deja de quedarse a medias. Como las inscripciones, la acreditación, los compromisos de patrocinio, los costos de suplidores y los incidentes del día quedaron registrados en el evento, los agradecimientos a los asistentes, el resumen para el patrocinador, la conciliación con los suplidores y las notas de la evaluación ya están armados. Atty los redacta en esos dos días después del evento en que al equipo normalmente no le queda nada.
Una sola versión del plan, en todas las pantallas
La corrida, la hoja de turnos, la lista de suplidores y las asignaciones por área son un solo registro vivo y no un documento que se envió por correo. Cuando el programa se corre veinte minutos, se corre una vez y todo el que está en el sitio lo ve, así el día deja de funcionar con mensajes de boca en boca y copias impresas que se vencieron el martes.
La herramienta de inscripciones, la de formularios y la nube ya vienen incluidas
Inscripciones, registros de asistentes, ruta de patrocinadores, contratos, tableros de tareas y chat del equipo vienen incluidos y conectados, así dejas de alquilar un conjunto distinto para cada evento y de pagarle a alguien por mover datos entre ellos. Además el presupuesto queda al lado de las facturas reales, así que el número que cotizas el año que viene sale de lo que de verdad costó el anterior.
Cada tarea, cada turno y cada suplidor tiene responsable y hora
Los pasos del montaje, el armado de salones, la entrega de los expositores y las posiciones de los voluntarios llevan nombre y hora, y lo completado se ve en vez de suponerse. Cuando un patrocinador pregunta si su banner se colocó, la respuesta es la foto del encargado que lo colocó, no una llamada a tres personas.
Produce más eventos con el mismo equipo base
Los eventos se repiten, pero casi todos los equipos los arman desde cero porque del anterior solo quedó la memoria y una carpeta. Cuando cada evento carga su estructura y Atty redacta las confirmaciones, los recordatorios y los resúmenes, el mismo equipo pequeño puede sostener más fechas en el calendario y aceptar las que antes tenía que rechazar.